Glorificar a Dios por ser el Creador del mundo

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Debo darle la gloria a Él como el Creador del mundo y el gran Protector, Benefactor y Gobernante de toda la creación.

Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas. *

Adoro a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas; * el que dijo, y fue hecho; el que mandó, y existió; * el que dijo: “Sea la luz”, y fue la luz; * “Haya expansión”, y la hubo; * y lo hizo todo muy bueno; * y todo subsiste hasta hoy por su mandato, porque todas las cosas están a su servicio. *

Tuyo es el día, y tuya también es la noche; estableciste la luna y el sol. Tú fijaste todos los términos de la tierra; el verano y el invierno tú los formaste. *

Tu palabra es poderosa para sustentar todas las cosas, * y todas las cosas en ti subsisten. *

La tierra está llena de tus beneficios, así como el grande y anchuroso mar. * Los ojos de todo ser esperan en ti y tú les das su comida a su tiempo: Abres tu mano, y colmas de bendición a todo ser viviente. * Oh Jehová, al hombre y al animal conservas, * y das alimento a todo ser viviente. *

Sólo tú eres el Señor. Creaste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que en ellos hay; tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adorana * ti cuyo reino domina sobre todos. *

Ningún pajarillo caerá a tierra sin ti. *

Formaste al hombre del polvo de la tierra, y soplaste en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. *

Y de una sola sangre has hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les has prefijado el orden de los tiempos, y los límites de sus habitaciones. *

Eres el Altísimo, que dominas el reino de los hombres, y que lo das a quien quieres, * porque el juicio de cada uno viene de ti, Señor. *

¡Aleluya, el Señor Dios Todopoderoso reina * y hace todas las cosas según el designio de su propia voluntad, para alabanza de su propia gloria! *