Honrar a la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo

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Debo honrar a las tres personas de la Divinidad, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ese grande y sagrado Nombre en el cual fui bautizado y en el cual me congrego para adorar en comunión con la iglesia universal.

Honro a los tres que dan testimonio en el cielo: al Padre, al Verbo y al Espíritu Santo; porque estos tres son uno. *

Te adoro, Padre, Señor del cielo y de la tierra, * y al Verbo eterno, que estaba en el principio con Dios y era Dios, y por medio del cual todas las cosas fueron hechas, y sin el cual nada de lo que está hecho fue hecho; * el cual en el cumplimiento del tiempo * se hizo carne, y habitó entre nosotros, y mostró su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. *

Como es la voluntad de Dios que todos honren al Hijo así como honran al Padre, * lo adoro como el resplandor de la gloria del Padre y la imagen misma de su sustancia; * uniéndome aquí a los ángeles de Dios, que fueron ordenados para adorarlo. *

Honro al Redentor exaltado, quien es el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra, * confesando que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. *

Tambien adoro al Espíritu Santo, el Consolador, a quien el Hijo ha enviado del Padre; el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, * y que es enviado para enseñarme todas las cosas y recordármelo todo; * el cual dio origen a las Escrituras, las cuales santos hombres de Dios escribieron inspirados por el Espíritu Santo. *