Reconocer la indiscutible soberanía y el poder irresistible de Dios

2.5

Que su soberanía es indiscutible, y que Él es dueño y Señor absoluto de todo.

Tuyos son los cielos * y todos sus ejércitos. Tuya es la tierra y su plenitud, el mundo y los que lo habitan. * En tu mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son tuyas: Tuyo es el mar, pues lo creaste, y tus manos formaron la tierra seca. * Toda bestia del bosque es tuya, y los millares de animales en los collados son tuyos. * Tú eres, por tanto, un Dios grande, y un Rey grande sobre todos los dioses. *

En tu mano está el alma de todo ser viviente, y el hálito de todo ser viviente. *

Tu dominio es un dominio eterno, y tu reino dura por todas las edades: Haces según tu voluntad en el ejército del cielo y en los habitantes de la tierra, y nadie puede detener tu mano o decirte: "¿Qué has hecho?" * o "¿Por qué has hecho eso?”

2.6

Que su poder es irresistible, y que sus operaciones no pueden ser controladas.

Yo sé, oh Dios, que tú puedes hacer todas las cosas, y que ninguno de tus propósitos pueden ser frustrados. * Tuyo es el poder, * y nada es imposible para ti. *

Tuya es la autoridad, tanto en el cielo como en la tierra. *

Matas y das vida; hieres y sanas; y no hay quien pueda librar de tu mano. *

Tienes el poder para llevar a cabo lo que prometes. *