Introducción
De la Primera Parte de la Oración, en la Cual se le Dirige la Palabra a Dios y se le Adora con Reconocimientos Adecuados, Declaraciones y Peticiones Preparatorias
Con mi espíritu sereno en un marco de seriedad muy reverente, mis pensamientos concentrados, y todo lo que está en mí enfocado cuidadosamente en el nombre del grandioso Dios para asistir al servicio tremendo y solemne que tengo delante de mí y manternerme cerca de él; debo, con atención concentrada, la mente aplicada, y una fe viva y activa, poner al Señor delante de mí, ver sus ojos sobre mí y situarme en su especial presencia, presentándome a Él como un sacrificio vivo, deseando que sea santo y agradable a Dios y asimismo un servicio espiritual; * y luego debo unir este sacrificio festivo con cuerdas a los cuernos del altar, * con pensamientos como éstos:
Levanto ahora mi corazón, mis ojos y manos a Dios en los cielos. *
Me alzo para apoyarme en Dios, * buscar su rostro, * y para darle la gloria debida a su nombre. *
A ti, oh Señor, levanto mi alma. *
Entro ahora con libertad en el lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él abrió para su pueblo a través del velo, esto es, su carne. *
Me acerco ahora al Señor con total devoción, * no dejando que mi corazón esté lejos al acercarme a Él con mi boca y honrarlo con mis labios. *
Adoro ahora a Dios, que es espíritu, en espíritu y en verdad, porque tales adoradores busca el Padre que le adoren. *