Agradece a Dios por los Muchos Ejemplos de su Bondad y su Benévola Providencia

Tú no te has quedado sin testigo entre las naciones, pues les hiciste bien dándoles lluvia del cielo y tiempos fructíferos, satisfaciendo sus corazones con alimento y alegría. *

Tú cubres los cielos con nubes, preparas lluvia para la tierra y haces que crezca la hierba en las colinas. Tú alimentas a las bestias y a los pequeños cuervos que claman. *

Tú traes lluvia sobre el desierto donde no hay hombre para satisfacer la tierra inhabitada y desolada. *

Tú visitas la tierra y la riegas; tú la enriqueces grandemente; el río de Dios está lleno de agua; tú provees su grano porque tú lo has preparado. Tu riegas sus surcos abundantemente, nivelas sus terrones, los suavizas con lloviznas, bendices su crecimiento. Tú coronas el año con tu generosidad, tus carretas desbordan de abundancia. *

Tú haces que las fuentes fluyan en los valles y entre las colinas; ellas dan de beber a todas las bestias del campo; y junto a ellas habitan las aves de los cielos que cantan entre las ramas. *

Tú has establecido la tierra y sus fundamentos para que nunca se muevan; * tú estableces un límite a las aguas del mar para que no cubran de nuevo la tierra. * Tú has cerrado las puertas del mar * y le has puesto límites diciendo: “Hasta aquí llegarás y no más lejos, aquí quedarán su orgullosas olas.” * Has hecho bien en haber jurado que las aguas de Noé no cubrirían más la tierra. *

Tu pacto con el día y la noche no se ha roto, * sino que todavía das la luz del sol para el día y has ordenado a la luna y las estrellas que den luz de noche, * siendo éstas fieles al pacto de providencia: Que mientras la tierra permanezca, el tiempo de la siembra y la cosecha, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche no cesen. *

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