Encomiéndate a la Gracia de Dios

4

Puedo luego encomendarme a la dirección, la protección y el dominio de la gracia divina en los demás actos de servicio que tengo por delante  y en todo el transcurso de mi vida.

Y ahora, capacítame para ir de poder en poder hasta que llegue y vea a Dios en Sion, y que mientras atraviese el valle de lágrimas, éste se convierta en fuente, y que la lluvia de la gracia y la bendición divina llene sus estanques. *

Ahora habla, Señor, porque tu siervo oye. * ¿Qué dice mi Señor a su siervo? * Concede que no aparte mi oído de oír tu ley, porque si lo hiciera, mis oraciones serían abominables. * Haz que pueda escuchar a Dios para que Él me escuche. *

Y ahora, que el Señor mi Dios esté conmigo como estuvo con todos mis padres en la fe, que no me deje ni me abandone para que incline mi corazón hacia Él a fin de andar en sus caminos y guardar sus mandamientos, sus estatutos y decretos. * Y que mi corazón sea enteramente fiel al Señor mi Dios todos mis días, * y continúe así hasta el fin, para que entonces yo pueda descansar y pararme en mi heredad y sea éste un lugar bendito al final de los días. *

Marque esta página para su próxima visita

Comparta esta página con un amigo

close
Open Utility